Ya faltan siete meses para la zancada inicial en el Cruce de los Andes, un desafío en postas donde doce atletas deberán correr 42 kilómetros cada uno para unir San Juan con Chile a través de la Cordillera. Como sucedió en el Tetratlón de Chapelco; el ascenso al cerro Domuyo; el campeonato entrerriano de triatlón; el Ultramaratón de Florianóplis y el cordobés Rally Bike Revancha al Río Pinto, los integrantes del proyecto Bandera al Cielo correremos ahí también para demostrar que la diabetes no es un impedimiento sino un condicionante que puede –y debe- ser superado con controles médicos más una alimentación adecuada. Como una doble forma de sumar ritmo competitivo y analizar rendimientos con miras a la selección del plantel que participará en el Cruce, los brasileros Guilherme Matos Moravia y Alexei Caio más el hombre de hierro uruguayo, Abayubá Rodríguez, cruzaron la meta del Maratón de Río de Janeiro, el más popular e importante de Brasil donde se sobrepusieron a una sensación térmica de 35 grados que derritió el asfalto carioca.
"El circuito engañaba porque era muy lindo, salimos desde la playa Recreio dos Bandeirantes y recorrimos casi toda la costa hasta las arenas del balneario de Flamenco pero el calor complicó todo, del kilómetro 27 al 30 es todo subida con casi 180 metros de desnivel, los controles debían hacerse con mayor frecuencia, había que estar atento a las señales del cuerpo, siempre insisto que cada uno debe conocerse con relación a la diabetes y acá fue fundamental para prevenir descompensaciones", explicó Abayubá, director deportivo de Diabesport y quien se graduó de finisher en 3 horas; 48 minutos y 37 segundos mientras que Matos Moravia debutó en la distancia con 3 horas y 35 minutos que reflejan su potencial para pruebas de largo aliento. "Moravia fue la revelación, encima llegó entero, reguló muy bien el esfuerzo y demostró condiciones para estar muy por debajo de las dos horas y media si las condiciones climáticas fuesen más beneficiosas", sostuvo el ingeniero Caio tras cambiar la montaña y el dojo por zapatillas y musculosa para cronometrar 5 horas y 25 minutos.
Como etapa previa a sus participaciones en el Maratón de Buenos Aires del 12 de octubre y el de Curitiba al mes siguiente, esta carrera también sirvió para contactarse con uno de los mejores bikers locales, Kanner Asis, miembro de la carioca Asociación de Entrenadores de Triatlón y también insulino dependiente con el que se coordinará una travesía extrema de ciclismo. |